KAMI: 25 años bordando Nazaret
02 de octubre 2018
El 08 de mayo
1993 las hermanas María del Rosario Merens Pérez, Josefina González García,
María Luisa Tovar Álvarez fueron enviadas como Comunidad de experiencia a
Quillacollo, Cochabamba (Bolivia). Tenían como objetivo conocer la realidad de
ese contexto y las posibilidades de trabajo a la luz de nuestro Carisma.
Con esta
finalidad, las hermanas se insertan y empiezan a compartir su vida en un
contexto social de mineros relocalizados, obreros, vendedores/as ambulantes en
ferias y mercados de la ciudad. Niños/as y adolescentes que trabajan en
situaciones de explotación (lustra botas, cargadores, voceadores de carros...).
En el barrio hay mujeres que venden verduras, frutas, comida y otras trabajan
como lavanderas y empleadas domésticas, expuestas a la pérdida de su
identidad…El barrio contaba con servicios, como una parada de taxi trufi,
farmacia, posta médica y un colegio de primaria y secundaria.
La mayoría de
los trabajos son de subsistencia. Muchas familias no tienen casa propia, viven
en alquiler o anticrético con una economía precaria. Esta situación de pobreza
genera serios problemas; violencia y desintegración familiar, jóvenes
desorientados, madres solteras, alcoholismo, trabajo eventual mal pagado,
desempleo, mujeres que en su trabajo están expuestas a situaciones de riesgo:
explotación, acoso sexual, marginación y exclusión.
Luego de unos
meses de experiencia que favoreció el conocimiento del contexto, y el
reconocimiento de las fortalezas y necesidades de las personas, se funda la
Comunidad de Quillacollo, el 02 de octubre 1993, siendo Superiora general María
Josefa Somoza Lázare y provincial Lucrecia Aliaga Sidia. Dice el Decreto de
erección: “Esta comunidad inserta en un barrio periférico habitado
preferentemente por relocalizados de las minas, canillitas y vendedores
informales, procurará hacer vida el Taller hoy, desde una presencia humilde,
evangelizando y promocionando a este mundo trabajador y pobre, con aquellos
cauces que mejor respondan a sus necesidades, siendo apoyo para la Iglesia
Boliviana desde la riqueza de nuestro Carisma”.
El 2 de marzo de
1994 la comunidad se traslada de Quillacollo al Barrio Kami, a 11 km de Cochabamba. Había mucho
campo para la misión con la mujer, opción preferencial de nuestro Carisma, y así
lo percibieron las hermanas al hacer un diagnóstico sistemático de la realidad de la mujer que
nos ayudó conocer sus valores, sus
sueños, sus dificultades, su cultura.
Pronto comienzan
a trabajar con la comunidad cristiana y con un laicado abierto y comprometido
para responder acompañando a la gente desde sus posibilidades y opciones. Así
nace la Comunidad laical “Amig@s de San José y junto con ellas, desde una
actitud de aprendizaje, las SSJ iniciamos el acompañamiento de un pueblo digno
en sus luchas y esperanzas por lograr justicia para todos y todas. Con gestos
que quieren transparentar el amor y la ternura de Dios: cercanía, acogida,
paciencia y escucha serena, brindamos amistad, solidaridad, fraternidad.
Este Proyecto de
mujeres bordadoras ya había sido iniciado en Kami por una familia alemana,
misionera laica. La familia Rauch a su regreso a Alemania nos pidió dar
continuidad al proyecto. Ellos, a su vez, se encargarían de colocar a precio
justo, los artículos bordados a mano, producidos
por las mujeres participantes del proyecto.
En estos 25 años
el Taller de Nazaret fue echando raíces profundas en el Barrio Kami y en la
Parroquia preparando a los niños para la
primera comunión, clases de Religión en la escuela, grupos de pastoral juvenil.
Algunas hermanas hicieron experiencia de trabajo como obreras en fábricas de
conservas y pastelería, e invernaderos, proyecto de acompañamiento a niños de
la calle, etc. Todo ello siempre codo con codo en la misión con la comunidad
laical Amig@s de San José, desarrollando su autonomía y rol protagónico ciudadano
en la sociedad y en la Iglesia, como discípul@s de Jesús en su opción por el
Reino.
Pronto, la
mirada del corazón desde el Taller se extiende más allá del Barrio Kami, y es
así que se va descubriendo en otros barrios y otra parroquia la necesidad de
apoyo a iniciativas y proyectos solidarios a favor de las familias migrantes
del campo en barrios marginales de Cochabamba, en Uspha-Uspha. La situación de pobreza de la gente migrante
del campo, la niñez en situación de abandono, las iniciativas de un grupo de
laicos voluntarios animados por el párroco francés, la inquietud de la Comunidad
Taller por ampliar la misión en Bolivia y por querer compartir nuestra vida con
la gente pobre en sus esfuerzos por lograr una vida digna, dan nacimiento a una
nueva presencia en la Cuasi Parroquia Santa María del Camino…
Justina y
Gregoria se desplazaban desde Kami. Vivían allá, al principio tres días a la
semana, y compaginaban con la vida comunitaria en Kami y los compromisos
asumidos por la comunidad. La comunidad lo considera como un regalo del Señor
que nos ha permitido acercarnos al rostro marginado de Bolivia. Su gente, con su
fortaleza y su resistencia, nos ha enseñado a vivir en la precariedad.
Esta presencia, el
19 de junio de 2017, se convertiría en una nueva comunidad en Bolivia, la
Comunidad Taller de Uspha-Uspha.
Gracias a la
Comunidad de Kami, se cumple así, el sueño del entonces Arzobispo Tito Solari
que el 11. 07. 2011 escribía a Lucrecia, entonces provincial, “con profundo
aprecio y mucha esperanza”, “¿… es posible soñar la apertura de una nueva
comunidad en Uspha-Uspha…? Madre, yo quisiera depositar mi sueño en las manos
de la Virgen de Urcupiña. Ella piensa en los pobres. Su Fundadora ha encontrado
una manera sencilla de evangelizar y crear un clima de familia: abrir un taller
para mujeres. Para nuestra zona a mí me parece un camino ideal”.
Unas palabras de
agradecimiento al pueblo boliviano, un pueblo que lucha y baila, un pueblo que
nos enseña a “vivir bien”, por el encuentro horizontal entre pueblos y
comunidades, el reconocimiento de la interculturalidad, la armonía con la
naturaleza, la humanización del desarrollo mediante el respeto de los derechos
humanos, de las formas de organización social y de los derechos de las
minorías.
Hoy vivimos un
momento crucial en Bolivia que exige de nosotras un sentido crítico profundo, una
actitud constante de discernimiento para no dejarnos llevar por el ambiente de
polarización, violencia, falta de escucha; y ante todo buscar un diálogo
constructivo que lleve a la solidaridad y bien común. Ser voz de alerta, tener lucidez
para no contagiarnos del ambiente de intolerancia en nuestra manera de
relacionarnos, saber escuchar, propiciar un diálogo fraterno y constructivo.








Felicitaciones!!!
ResponderEliminarCuantos recuerdos... Desde la distancia las acompaño y agradezco al Señor tanta vida recibida y entregada en ese pequeño Nazaret.
Que el Señor las siga acompañando, y con Él puedan seguir haciendo presente Nazaret en medio de ese querido pueblo boliviano.
Un abrazo muy fuerte.
Mª Josefa
Gracias, María Josefa. Queremos invitarles para celebrar juntas el caminar de las Siervas de San José en Bolivia donde con aciertos y desaciertos hemos tratado de bordar Nazaret en estos 25 años. Dicha celebración será el 25 de noviembre en la Parroquia Cruz Gloriosa del Barrio Kami. Estamos preparando esta celebración conjuntamente con la comunidad laical josefina “ Amig@s de San José y las mujeres del proyecto de Bordados.
ResponderEliminarEnhorabuena grande. Compartimos vuestra alegría y acción de gracias a Dios por estos 25 años de tanta vida entregada y recibida. Sois signo de vida y esperanza para nuestros hermanos bolivianos. El 25 de noviembre os recordaremos especialmente. Que bonita esta celebración conjunta con la comunidad laical josefina y las mujeres del proyecto de Bordados. Un abrazo grande a cada una. Comunidad san José de Salamanca
ResponderEliminarQueridas hermanas. Muchas felicidades por estos 25 años de nuestra presencia en Bolivia. Me uno al agradecimiento y gozo por toda la vida entregada ahí, por tanto amor derramado, y por todo , todo lo que cada día vivís y sobretodo por el Don de los pobres y el Carisma hecho vida.
ResponderEliminarEL DÍA 25 OS TENDRE MUY PRESENTES.
UN ABRAZO GRANDE A CADA UNA
.
Gracias hermanas por estos años de amor, compromiso y entrega en esa tierra boliviana. Un abrazo para cada una y nuestros recuerdos.
ResponderEliminarHnas es un gozo ver el camino que recorren encarnado Nazaret en la vida de tantas personas y familias trabajador@s pobre, "echando raices profundas" llenas de esperanza para el pueblo de Bilivia.
ResponderEliminarFelicidades!!!
Estaremos muy unidas el 25 de Noviembre.
Gracias hermanas por tanta vida compartida. Gracias por acompañar a los más pequeños, por recrear Nazaret, por ser una presencia viva que ama, trabaja y ora en medio de lo cotidiano. Ánimo!!! les acompañamos y sostenemos con nuestra oración.
ResponderEliminarUn gran abrazo Charo, Dolores, Liliana y Pilar
Queridas hermanas: agradecemos y nos alegramos de todos estos años de presencia en esa tierra, con y en ese pueblo. Es una alegria contamplar tanta vida ofrecida. Dios seguirá bendiciendo y acompañando. Un fuerte abrazo a cada una. Cdad Avenida Real leon
ResponderEliminarQueridas hermanas:Gracias por estos 25 años de vida entregada y compartida. 25 años bordando Nazaret juntamente con la comunidad laical josefina.25 años de memoria agradecida, comprometida y celebrada con nuestro querido pueblo boliviano.
ResponderEliminarUnidas en la celebración de ese día tan deseado.Un fuerte abrazo.CT La Valenzana- Orense-